jueves, 13 de febrero de 2014

La carretera.

Más de media noche. Una tempestad armaba jaleo fuera del coche.

La oscuridad me desconcierta. No soy capaz de ver más allá de lo que mis pequeños faros son capaces de alumbrar. No sé dónde voy.

Envidio a mi padre. Él siempre era capaz de llegar a su destino. A cualquier hora del día, haga calor o frio, calma o tormenta. Como si tuviese algún tipo de super poder.