martes, 11 de diciembre de 2012

Apagón

Apenas han sido tres horas, pero han bastado para sembrar el caos allá donde se le echaba en falta. 

Tres horas en las que parece que el mundo se paraliza, en las que el tiempo se toma un descanso para correr más despacio. Tres horas en las que las calles se llenaban de desconcierto, sin saber cómo ni por qué ha ocurrido. Tres horas tumbado en la cama sin más quehacer que divagar por mi mente. Pero solo me asaltaba un pensamiento durante ese tiempo. 


Cuando la luz se apaga... ¿Dónde va?